El escritorio de GNOME está dividido en cuatro sub-escritorios o áreas de trabajo. Sólo puede estar activo, al tiempo, una de ellas. Un área de trabajo es un área delimitada en la que el usuario puede trabajar. Es como tener varias mesas de trabajo disponibles. En cada una de las áreas de trabajo el usuario puede tener abiertas ventanas con sus trabajos.
Cada una de las áreas de trabajo tiene la misma apariencia de escritorio. Los mismos paneles, los mismos menús. Sin embargo el usuario puede ejecutar en ellos diferentes aplicaciones y abrir diferentes ventanas. De esta forma el usuario puede organizar sus trabajos en las diferentes áreas de trabajo.
La figura siguiente muestra el aspecto de la miniaplicación asociado a los espacios de trabajo:
Cambiar de área de trabajo es tan sencillo como pulsar sobre la ventana asociada en la miniaplicación. Es posible también aumentar el número de áreas de trabajo definidas. Pulsar el botón derecho del ratón sobre la miniaplicación e ir a Preferencias. Ahí se puede establecer el número y nombre de las áreas de trabajo. Si se selecciona Visualizar el nombre del espacio de trabajo se amplia el tamaño de la ventana y de la miniaplicación completa, pudiendo ocultar, de esa forma, otras miniaplicaciones del panel superior interesantes.
Para eliminar un área de trabajo hay que cerrar sus ventanas abiertas o moverlas a otro espacio de trabajo (sobre la barra del título, botón derecho y mover a otro espacio de trabajo) , y, a continuación en Preferencias, eliminar el área de trabajo vacía.
No hay que confundir tener diferentes áreas de trabajo con tener varios escritorios disponibles. En el primer caso, las áreas de trabajo son, virtualmente, una extensión del escritorio. Sin embargo tener varios escritorios disponibles implica tener varios servidores gráficos lanzados en diferentes pantallas gráficas.